{"id":229744,"date":"2022-09-09T12:46:11","date_gmt":"2022-09-09T17:46:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.renvivent.com\/sitio\/?p=229744"},"modified":"2022-10-14T09:15:59","modified_gmt":"2022-10-14T14:15:59","slug":"un-descanso-para-el-planeta-gracias-a-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/un-descanso-para-el-planeta-gracias-a-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Un descanso para el planeta gracias a la pandemia"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.18.0&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->El 30 diciembre de 2019, Li Wenliang, un oftalm\u00f3logo chino de 34 a\u00f1os que trabajaba en el hospital de Wuhan, report\u00f3 al gobierno de su pa\u00eds varios casos de personas que presentaban s\u00edntomas parecidos a los del SARS, un virus que en 2003 hab\u00eda provocado una epidemia. Muy pronto la ciudad se encontraba totalmente acordonada: once millones personas ten\u00edan estricta prohibici\u00f3n de salir de sus casas. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, cuando la OMS alertaba sobre un problema de salud internacional, Li Wenliang falleci\u00f3 conectado a un respirador, asfixiado por una enfermedad que a\u00fan no ten\u00eda nombre.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->El primer caso de COVID-19 fue reportado en Colombia el 6 de marzo. Una semana despu\u00e9s, la OMS declar\u00f3 el estado de pandemia. Alertado por la situaci\u00f3n de pa\u00edses como Espa\u00f1a e Italia, donde el virus lleg\u00f3 a cobrar la vida de 1500 personas tan solo en un d\u00eda, el gobierno declar\u00f3 estado de cuarentena a nivel nacional.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Fue as\u00ed como el silencio se abri\u00f3 paso por nuestras calles. En ciudades como Bogot\u00e1 empez\u00f3 a despertarnos el canto de las mirlas, no ya el de buses, carros y motos rugiendo para volarse los sem\u00e1foros.\u00a0La calidad del aire mejor\u00f3 y, desde los cerros orientales, volvieron a ser visibles los picos nevados del Ruiz y del Tolima.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Al igual que Colombia, muchos otros pa\u00edses hab\u00edan decretado el cese de actividades, con lo que millones de personas se resguardaban en sus casas para estar a salvo de pandemia provocada por el reci\u00e9n descubierto COVID 19, que se expand\u00eda incontrolablemente por todo el mundo.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Mientras los humanos est\u00e1bamos encerrados, fueron otros los que se asomaron por las lomas pavimentadas y los ca\u00f1os de cemento que antes fueron cerros y riachuelos. Los vecinos de barrios bogotanos como Santa B\u00e1rbara vieron zorros cangrejeros; una zarig\u00fceya estuvo caminando con sus cr\u00edas a cuestas por las calles de Neiva; manadas de delfines dieron shows de nado sincronizado por las costas de Cartagena, y una osa melera se asom\u00f3 por el lobby de un hotel desocupado en Valledupar.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->A ra\u00edz de estas escenas que circularon por redes sociales, los medios han hablado de un \u201crespiro para la naturaleza\u201d, pero las voces expertas llaman la atenci\u00f3n y nos aclaran que, en realidad, lo que esto pone de manifiesto es la crisis ambiental que vive el mundo por el calentamiento global.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->\u201cSi las repercusiones de esta pandemia han sido duras en cuanto a p\u00e9rdidas humanas, crisis econ\u00f3mica y aumento de la pobreza, las del cambio clim\u00e1tico tienen muchas m\u00e1s implicaciones y pueden generar mayores problemas\u201d, afirma Jorge Emmanuel Escobar, director de la Fundaci\u00f3n Humedales de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph --><strong>Hacia una nueva normalidad<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Roy Gonz\u00e1lez, investigador del Instituto Humbolt, dice:\u00a0\u201cLa reflexi\u00f3n que nos ha dejado el COVID-19 es que para vivir bien no necesitamos explotar ni contaminar a la Tierra al ritmo en que lo estamos haciendo\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Lo cierto es que unos cuantos meses de aislamiento no van a traer una soluci\u00f3n de fondo a la crisis ambiental. Lo que se necesita es un cambio estructural.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p><!-- divi:paragraph -->Hoy, despu\u00e9s de casi cinco meses de cuarentena, las personas reclaman volver a una normalidad que, para muchos, no es lo ideal. \u201cLa pregunta es si vamos a darnos cuenta de que podemos movernos m\u00e1s en bicicleta, compartir el carro o ir al mercado a pie y usar un canasto en vez de bolsas pl\u00e1sticas\u201d, dice Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 30 diciembre de 2019, Li Wenliang, un oftalm\u00f3logo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":229745,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p>El 30 diciembre de 2019, Li Wenliang, un oftalm\u00f3logo chino de 34 a\u00f1os que trabajaba en el hospital de Wuhan, report\u00f3 al gobierno de su pa\u00eds varios casos de personas que presentaban s\u00edntomas parecidos a los del SARS, un virus que en 2003 hab\u00eda provocado una epidemia. Muy pronto la ciudad se encontraba totalmente acordonada: once millones personas ten\u00edan estricta prohibici\u00f3n de salir de sus casas. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, cuando la OMS alertaba sobre un problema de salud internacional, Li Wenliang falleci\u00f3 conectado a un respirador, asfixiado por una enfermedad que a\u00fan no ten\u00eda nombre.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El primer caso de COVID-19 fue reportado en Colombia el 6 de marzo. Una semana despu\u00e9s, la OMS declar\u00f3 el estado de pandemia. Alertado por la situaci\u00f3n de pa\u00edses como Espa\u00f1a e Italia, donde el virus lleg\u00f3 a cobrar la vida de 1500 personas tan solo en un d\u00eda, el gobierno declar\u00f3 estado de cuarentena a nivel nacional.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Fue as\u00ed como el silencio se abri\u00f3 paso por nuestras calles. En ciudades como Bogot\u00e1 empez\u00f3 a despertarnos el canto de las mirlas, no ya el de buses, carros y motos rugiendo para volarse los sem\u00e1foros.&nbsp;La calidad del aire mejor\u00f3 y, desde los cerros orientales, volvieron a ser visibles los picos nevados del Ruiz y del Tolima.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Al igual que Colombia, muchos otros pa\u00edses hab\u00edan decretado el cese de actividades, con lo que millones de personas se resguardaban en sus casas para estar a salvo de pandemia provocada por el reci\u00e9n descubierto COVID 19, que se expand\u00eda incontrolablemente por todo el mundo.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Mientras los humanos est\u00e1bamos encerrados, fueron otros los que se asomaron por las lomas pavimentadas y los ca\u00f1os de cemento que antes fueron cerros y riachuelos. Los vecinos de barrios bogotanos como Santa B\u00e1rbara vieron zorros cangrejeros; una zarig\u00fceya estuvo caminando con sus cr\u00edas a cuestas por las calles de Neiva; manadas de delfines dieron shows de nado sincronizado por las costas de Cartagena, y una osa melera se asom\u00f3 por el lobby de un hotel desocupado en Valledupar.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>A ra\u00edz de estas escenas que circularon por redes sociales, los medios han hablado de un \u201crespiro para la naturaleza\u201d, pero las voces expertas llaman la atenci\u00f3n y nos aclaran que, en realidad, lo que esto pone de manifiesto es la crisis ambiental que vive el mundo por el calentamiento global.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201cSi las repercusiones de esta pandemia han sido duras en cuanto a p\u00e9rdidas humanas, crisis econ\u00f3mica y aumento de la pobreza, las del cambio clim\u00e1tico tienen muchas m\u00e1s implicaciones y pueden generar mayores problemas\u201d, afirma Jorge Emmanuel Escobar, director de la Fundaci\u00f3n Humedales de Bogot\u00e1.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Hacia una nueva normalidad<\/strong><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Roy Gonz\u00e1lez, investigador del Instituto Humbolt, dice:&nbsp;\u201cLa reflexi\u00f3n que nos ha dejado el COVID-19 es que para vivir bien no necesitamos explotar ni contaminar a la Tierra al ritmo en que lo estamos haciendo\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Lo cierto es que unos cuantos meses de aislamiento no van a traer una soluci\u00f3n de fondo a la crisis ambiental. Lo que se necesita es un cambio estructural.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Hoy, despu\u00e9s de casi cinco meses de cuarentena, las personas reclaman volver a una normalidad que, para muchos, no es lo ideal. \u201cLa pregunta es si vamos a darnos cuenta de que podemos movernos m\u00e1s en bicicleta, compartir el carro o ir al mercado a pie y usar un canasto en vez de bolsas pl\u00e1sticas\u201d, dice Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":"","_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-229744","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/229744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=229744"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/229744\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":230362,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/229744\/revisions\/230362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/229745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=229744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=229744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ge-inmobiliaria.com\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=229744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}